La ONU ha denunciado que los rebeldes sirios han utilizado gas sarín en la guerra que mantienen por el poder contra Al Assad. Hasta ahora, las sospechas occidentales se encaminaban hacia el presidente sirio, en una poco hábil jugada propagandista que se les ha vuelto en su contra. EE.UU. dijo en su momento que entraría en la guerra o tomaría una participación más activa en caso de detectar un uso de armas no convencionales. Pues bien: esto ya ha sucedido.
Y, ahora ¿qué? Pues mucho me temo que paso atrás y dejar que los acontecimientos sigan su curso. Europa armando a los rebeldes, Irán apoyando a su único aliado en la zona junto con el régimen títere de Beirut y los períodicos occidentales haciendo el juego a la propaganda islamista que pretende suplantar una dictadura laica por otra islámica, siguiendo el modelo nada edificante de Egipto, Libia, Túnez o Irak, paradigmas del fracaso democrático de esta infausta "Primavera Árabe".
¿Cuándo vamos a abrir los ojos? Netanyahu ha dicho claramente que sus opciones en el tema sirio están entre lo malo y lo peor; solo que en este caso casi todos parecen apoyar la segunda opción.
Y, ahora ¿qué? Pues mucho me temo que paso atrás y dejar que los acontecimientos sigan su curso. Europa armando a los rebeldes, Irán apoyando a su único aliado en la zona junto con el régimen títere de Beirut y los períodicos occidentales haciendo el juego a la propaganda islamista que pretende suplantar una dictadura laica por otra islámica, siguiendo el modelo nada edificante de Egipto, Libia, Túnez o Irak, paradigmas del fracaso democrático de esta infausta "Primavera Árabe".
¿Cuándo vamos a abrir los ojos? Netanyahu ha dicho claramente que sus opciones en el tema sirio están entre lo malo y lo peor; solo que en este caso casi todos parecen apoyar la segunda opción.












La anunciada marcha del Reverendo Ian Paisley de la presidencia del Gobierno Autónomo de Irlanda del Norte cierra una etapa histórica en el Reino Unido. El final de la Operación Banner, con la consiguiente retirada de las tropas británicas en el norte de la isla, la constitución de un gobierno autónomo conformado por protestantes y católicos y, por último, la retirada del anciano e incendiario líder protestante dibuja un panorama de normalización en una de las zonas antaño más inestables de Europa. Su previsible sucesión, parece que más o menos forzada, es un paso necesario para que nuevos dirigentes políticos, más jóvenes y tolerantes, tomen el timón de las instituciones norirlandesas, plagada de viejos dinosaurios como el extinto Paisley o, incluso, los inefables Gerry Adams y Martin McGuinnes.
















Reconozco que no sabía cómo operaban realmente estas entidades privadas de “recobro” de deudas internacionales. El artículo de David Bosco (Foreign Policy, ed. española, nº 22), nos crea una doble opinión: por un lado, nos identificamos con aquellos países que, como Zambia, no pueden hacer frente al pago de antiguas deudas y que, de hacerlo, hipotecarían seriamente sus posibilidades de desarrollo; por otro lado, países como Argentina, que sí han podido pagarlas, han iniciado costosísimas acciones judiciales encaminadas a evitar el pago de sus deudas no sólo contra estas entidades de recobro, sino también contra honrados ciudadanos que confiaron sus ahorros a este país. Sin embargo, no se menciona que, más allá de las operaciones habituales de compra/venta de bonos y títulos estatales de deuda pública entre sujetos con capacidad para ejecutar este tipo de operaciones, la responsabilidad última, amén de los Estados que no cumplen con sus obligaciones, es de los propios Estados que han vendido esos títulos crediticios. Me explico: funcionarios del Ministerio de Economía británico claman contra estos fondos, sin embargo, ¿A quién han compr



s brutal: un grupo de niños, jóvenes y adultos se ensañan con el cuerpo de un militante de Al Fatah que yace desfigurado en un charco de sangre, como un muñeco de trapo, sobre las calles de Gaza tras la toma de los últimos reductos gubernamentales de la capital palestina por las milicias islamistas de Hamas. Si es i











