Las relaciones entre Rusia y EE.UU. se deterioran cada día un poco más. A resultas del apoyo proclamado en Albania por George Bush a una hipotética independencia de Kosovo, portavoces del Krémlin responde
n que su posición no variará un ápice: No a la independencia de Kosovo sin el consentimiento de Serbia, y según parece éstos no están por la labor. La tradicional fraternidad de las repúblicas eslavas parece ser la razón de este apoyo, aunque más bien se intuye que Kosovo sólo es una pieza menor de un juego de dimensiones globales que incluye, entre otros temas, la energía, Asia Central, Irak, el escudo antimisiles, la ampliación de la UE, la expansión de la OTAN, las potencias emergentes, Irán y una lista interminable de tareas internacionales pendientes. La cuestión suscita más dudas en tanto que Bush y Putin están agotando sus respectivos mandatos electorales, y un nuevo enfrentamiento Este-Oeste es un plato demasiado pesado de digerir para cualquier sucesor. Es de suponer que esta dialéctica peligrosa no siga creciendo al punto de envenenar irreversiblemente unas relaciones que marcarán, de nuevo, la pauta de los nuevos tiempos.
n que su posición no variará un ápice: No a la independencia de Kosovo sin el consentimiento de Serbia, y según parece éstos no están por la labor. La tradicional fraternidad de las repúblicas eslavas parece ser la razón de este apoyo, aunque más bien se intuye que Kosovo sólo es una pieza menor de un juego de dimensiones globales que incluye, entre otros temas, la energía, Asia Central, Irak, el escudo antimisiles, la ampliación de la UE, la expansión de la OTAN, las potencias emergentes, Irán y una lista interminable de tareas internacionales pendientes. La cuestión suscita más dudas en tanto que Bush y Putin están agotando sus respectivos mandatos electorales, y un nuevo enfrentamiento Este-Oeste es un plato demasiado pesado de digerir para cualquier sucesor. Es de suponer que esta dialéctica peligrosa no siga creciendo al punto de envenenar irreversiblemente unas relaciones que marcarán, de nuevo, la pauta de los nuevos tiempos.