sábado, 10 de mayo de 2008

SLÁN LEAT

Después de 11 de años de éxitos como Primer Ministro de Irlanda, Bertie Ahern se ha visto obligado a hacer las maletas y entonar el Slán leat (adiós en gaélico).
En 15 años, Eire ha pasado de cerrar todas las estadísticas económicas europeas a ser el segundo Estado más rico de la misma, si medimos ésta en renta per cápita, de todo el continente, gracias la política impulsada por Ahern y el Fianna Gael, altamente comprometida con la innovación tecnológica y su desarrollo, sin descuidar la esencia de la verde y melancólica Irlanda, ya sea potenciando un turismo de calidad y sostenible, ya sea promoviendo el idioma gaélico sin desaprovechar su verdadero vehículo de comunicación, que desde luego y pese a quien pese, es el inglés. No sólo eso: como Taoiseach o Primer Ministro del Eire, ha sido actor principal del proceso de paz del Ulster que, junto a Blair, Adams, Trimble, Hume o Paisley, ahora sí parece que llegará a buen fin. Desarrollo económico, paz en el turbulento norte, implicación europea más allá de la habitual servidumbre a Gran Bretaña, entre otros éxitos. ¿Podemos pedirle más a un político en poco más de una década de gobierno? Pues sí. Si se pone en entredicho su integridad moral en base a un presunto delito económico, él decide retirarse y brindar por ello en su pub favorito con los amigos.
Si muchos de nuestros políticos tuvieran una hoja de servicios tan brillante como la de Ahern, dudo mucho que se retiraran tras 11 años de Gobierno. Es la última lección de Irlanda al mundo, y debemos tomar nota de ese gesto. Quién lo diría hace unos años, pero qué envidia nos dan los irlandeses.
Bravo por el Taoiseach.