domingo, 20 de abril de 2008

NO ES BELIGERANCIA: ES TERRORISMO

La propuesta de la presidencia ecuatoriana de conceder el estatus de fuerza beligerante a la guerrilla narcoterrorista de las FARC es un insulto hacia todas las víctimas civiles y militares, incluidos los escudos humanos secuestrados que eufemísticamente llamamos rehenes. El viraje hacia el reconocimiento de las FARC (¿y por qué no del ELN o de cualquier grupo armado?) como un actor político por el simple hecho de encuadrarse en determinadas categorías abstractas es una aberración legalista y una ofensa a la dignidad y a la memoria de aquellos que han luchado y luchan contra esta lacra.
Correa, siguiendo a Chávez y su modelo de política internacional antioccidental, exhibe su bajeza moral con estas declaraciones y vuelve a poner en solfa la mansedumbre de una comunidad internacional que no acaba de llamar a las cosas por su nombre y demuestra un diletantismo exasperante con Colombia por el simple hecho de ser aliado de EE.UU.
Rupert Murdoch dijo recientemente que deberíamos fijarnos más en esa área del planeta, donde se libra una cruenta lucha por los principios que han alumbrado nuestra sociedad, y donde Uribe está cada vez más solo en la misma.