miércoles, 20 de junio de 2007

NIHILISMO PALESTINO

La vi publicada hace pocos días. La fotografía de la Agencia AFP no pudo ser más brutal: un grupo de niños, jóvenes y adultos se ensañan con el cuerpo de un militante de Al Fatah que yace desfigurado en un charco de sangre, como un muñeco de trapo, sobre las calles de Gaza tras la toma de los últimos reductos gubernamentales de la capital palestina por las milicias islamistas de Hamas. Si es impactante ver cómo los propios palestinos humillan el cadáver de un compatriota fallecido en combate, aunque sea “enemigo”, sin mostrarle el más mínimo respeto habitual para con los caídos en la lucha, aún lo es más comprobar cómo casi todos los presentes, teléfono móvil en mano, grababan la brutal secuencia con entusiasmo y, casi, delirio.
Desconozco quién es el autor de esta foto, pero pocas veces una imagen me pareció más impactante y poderosa: resume a la perfección, mejor que cualquier sesudo análisis o libro monográfico sobre la cuestión, los sentimientos de un pueblo fraticida que rinde culto a la violencia, ya sea en el Líbano, en Israel o en la propia Palestina. Es la imagen de un pueblo bárbaro, sin esperanza, que busca en el dolor y el sufrimiento su propia identidad, difuminada entre tantas guerras, ideologías, corrupciones, campos de refugiados e injusticias territoriales. En resumen, Palestina es ya un pueblo perdido en el marasmo de la Historia. Pobre Palestina. Ojalá este nihilismo auto-destructivo y nacionalista pueda, llegado el caso, abrir las puertas de la esperanza y lo que graben estos jóvenes en un futuro deseable no sea un cruento acto de barbarie, sino la izada de su enseña nacional, sin más terror de por medio, en un Estado palestino libre, pacífico e independiente.

martes, 12 de junio de 2007

LAS NUEVAS RELACIONES EE.UU-RUSIA

Las relaciones entre Rusia y EE.UU. se deterioran cada día un poco más. A resultas del apoyo proclamado en Albania por George Bush a una hipotética independencia de Kosovo, portavoces del Krémlin responden que su posición no variará un ápice: No a la independencia de Kosovo sin el consentimiento de Serbia, y según parece éstos no están por la labor. La tradicional fraternidad de las repúblicas eslavas parece ser la razón de este apoyo, aunque más bien se intuye que Kosovo sólo es una pieza menor de un juego de dimensiones globales que incluye, entre otros temas, la energía, Asia Central, Irak, el escudo antimisiles, la ampliación de la UE, la expansión de la OTAN, las potencias emergentes, Irán y una lista interminable de tareas internacionales pendientes. La cuestión suscita más dudas en tanto que Bush y Putin están agotando sus respectivos mandatos electorales, y un nuevo enfrentamiento Este-Oeste es un plato demasiado pesado de digerir para cualquier sucesor. Es de suponer que esta dialéctica peligrosa no siga creciendo al punto de envenenar irreversiblemente unas relaciones que marcarán, de nuevo, la pauta de los nuevos tiempos.